miércoles, octubre 22, 2014

La Píldora del Silencio



LA PÍLDORA DEL SILENCIO

Oh píldora del silencio,
la música compartida
que emerge, reconocida,
desde el Dios que reverencio,
fuente perfecta de vida.

Llave de luz, frenesí,
del canto y del movimiento
de la vida, raudo o lento,
ágil como el colibrí,
veraz como el sentimiento.

Papel de amor que interpreto,
de terciopelo de alas
de ángeles, amuleto,
que, sin muletas sujeto,
del alma expresa las galas.

Son las gotas del rocío
del presente que presencio,
libre como mi albedrío,
que ata feliz al Dios mío
la píldora del silencio.

Jesús María Bustelo Acevedo

Ya se nos va haciendo tarde



YA SE NOS VA HACIENDO TARDE

Ya se nos va haciendo tarde,
tarde porque el Sol se larga,
larga como mi desdicha,
dicha de estar con mi amada,
amada como la vida,
vida que se sabe santa;
Santa María lo sabe,
sabe la esencia sagrada,
sagrada como el amor,
amorosa cuan la entraña,
entraña en que emerge el Cristo,
Cristo que es Luz que nos salva,
salvación que nunca es tarde,
que nunca es tarde en el alma.

Jesús María Bustelo Acevedo

miércoles, octubre 15, 2014

Somos Naturaleza



SOMOS NATURALEZA

Somos Naturaleza,
y todo lo social
no es nada natural,
igual que la tristeza.

La pena es un invento
del que se niega al goce,
y no se reconoce
en cada sentimiento.

Porque somos sentir,
y hacerlo en libertad,
perenne en la verdad
gozosa de vivir.

Y la imaginación
es la preciosa vía
de la sabiduría
que ofrenda el corazón.

Jesús María Bustelo Acevedo

lunes, octubre 13, 2014

La auxiliar ingresada por ébola



LA AUXILIAR INGRESADA POR ÉBOLA

La auxiliar ingresada por ébola
continúa en estado muy grave...
En mis oraciones llévola,
lo demás... ¡sólo Dios lo sabe!

Ustedes que saben rezar,
y que saben que Dios los escucha,
porque en cada verdad de su lucha
desde el alma les vino a sanar,

Digan por los enfermos del ébola,
ya lo ven, su oración, por favor,
y si ya caducó, pues renuévola
y renuévenmela por amor.

Tomen dentro de sí
esa eterna virtud,
ahora, aquí...
¡y salud!

Jesús María Bustelo Acevedo

domingo, octubre 05, 2014

La Alegría nos hace Levitar



LA ALEGRÍA NOS HACE LEVITAR

La alegría nos hace levitar;
al hombre grave, si hay opción, le evito,
y vuelo a las alturas, infinito,
que no puede la gracia terminar.

El mundo es grave, y grave es ser del mundo;
peor volverse inmundo por negarlo,
que es lo mejor reírse y disfrutarlo,
y lo muestra el placer al ser fecundo.

Tome el mundo su ley de gravedad,
que del amor las almas a la ley
tan sólo están sujetas, y no hay rey
donde rige la santa libertad.

Y sólo es libre quien perenne habita,
desvelando del corazón la venda,
en la verdad de ser perenne ofrenda
amorosa que ríe y que levita.

Jesús María Bustelo Acevedo

miércoles, octubre 01, 2014

Yo no escribo poesías



YO NO ESCRIBO POESÍAS

Yo no escribo poesías,
pero me gusta leerlas,
comprender los sentimientos
que bellamente se expresan
convertidos en palabras
por la magia del poeta...
Jamás escribí unas rimas,
pero me encantan aquellas
que sacan del corazón
la verdadera riqueza
de aquel que sabe escribirlas
y aquel que sepa leerlas
en versos que incluso dicen
lo que decirse no pueda.

Jesús María Bustelo Acevedo

domingo, septiembre 28, 2014

Los Versos de un Multimillonario



LOS VERSOS DE UN MULTIMILLONARIO

Son palabras del multimillonario
en que la vida vino a convertirme,
cuando la vida vino, si es que viene,
que los bienes del vivo siempre viven.

Un multimillonario
que vive súper y no supervive,
que goza eternamente de estar vivo,
porque sólo los muertos se des-viven.

Un multimillonario, un poderoso,
un pudiente que al impotente oprime
con la infinita risa de los ángeles
que su vida bendicen.

¡Pobre de aquel que es pobre
y su vida no estime,
porque rico es cualquiera
que alegremente vive!

Jesús María Bustelo Acevedo

miércoles, septiembre 10, 2014

R.I.P.




R.I.P.

Ha muerto Emilio Botín,
y me ha mandado un emilio
diciéndome que está sin
ningún mundano utensilio,
que la Tierra es nuestro exilio
y Dios el principio, el fin,
nuestro eterno domicilio
y el auténtico botín;
y que si me reconcilio
con Su Amor, que es nuestro auxilio,
este mundo tan ruin,
en vez de un fugaz exilio,
será un celestial jardín...
Gracias por el codicilio,
y descanse en paz, Emilio,
de su mundano trajín.

Jesús María Bustelo Acevedo