martes, noviembre 17, 2009

El Amigo




EL AMIGO

Pasa en vela las noches, pero él sigue a la espera
y sus ojos cansados no dejan de llorar;
él sabe con certeza que aquel hombre que fuera
la razón de su vida no lo va a abandonar.

Aquellos que no entienden, con disgusto lo miran,
y no falta tampoco quien se burle de él;
pero los que comprenden lo que pasa se admiran
de que en el mundo haya alguien que pueda ser tan fiel.

Los paseos, aquellas luminosas mañanas,
cuando feliz lo hiciera con un poco de amor,
todo ha acabado... Y pasan los días, las semanas,
y no hay verdad más grande que su noble dolor.

Y aún sigue allí, a las puertas del hospital, Canelo,
solo, triste y enfermo, a punto de expirar;
ya ni ladra ni gime ni sabe si hay un Cielo
donde su viejo dueño lo vuelva a acariciar.

Jesús María Bustelo Acevedo

viernes, enero 30, 2004

La Rosa




LA ROSA

Que débil es la rosa pero que hermosa es,
son fuertes sus raíces y frágiles sus pétalos;
aparece temprano y se baña de sol
y danza tiernamente mecida por el viento.
Entonces, cae la noche, inclina la cabeza
y se apaga el aroma que desprende su cuerpo
y pierde sus colores encendidos y muere
y toda su belleza se esparce por el suelo.
Igual es mi cariño por ti, como una rosa
que me nace en el alma y sincero te ofrezco;
¿qué importa si esta rosa se morirá algún día
si el valor del amor es más grande que el tiempo?

Jesús María Bustelo Acevedo