PARA LAS DAMAS
¿Hablarán ya tantas damas?
¿Alzarán ya la palabra?
¿Acabará tal maldad?
¿Alcanzarán ya la paz?
Tantas van a trabajar;
al acabar, nada ganan.
¡Tantas almas maltratadas!
¡Tantas farsas las atacan!
¡Hasta la banca maltrata!
¡Manda la falsa balanza!
¡Acaba las malas mañas
tan malvadas, Barrabás!
Van a ganar la batalla
las damas tan maltratadas;
sanarán las más dañadas;
las calladas, hablarán;
las más calmas, las más bravas,
agarradas cantarán
baladas, nanas, cantatas...
Las barcas saldrán al mar,
las cargas acabarán...
¡Taña la alada campana!
Habrá manjar, champán... Cava
van a dar las catalanas,
para alabar a la paz.
¡Las damas van a ganar,
alzarán ya la palabra!
Jesús María Bustelo Acevedo
domingo, marzo 06, 2011
Para las Damas
Etiquetas:
justicia,
monovocálico,
mujer,
paz,
trabajo
sábado, febrero 26, 2011
El Momento
EL MOMENTO
LLega el momento de apagar los ojos
para que el alma encienda su mirada
y abrace al corazón de cada cosa
dejándole caricias encantadas.
Llega el momento de erigir el Templo
que no tenga ni piedras ni palabras,
en donde todo el Universo exprese
con amor y alegría su plegaria.
Llega el momento de decir, callando,
con la ternura de la voz del alma,
el beso que jamás se ha dado nunca
y que siempre se asusta cuando hablas.
Jesús María Bustelo Acevedo
LLega el momento de apagar los ojos
para que el alma encienda su mirada
y abrace al corazón de cada cosa
dejándole caricias encantadas.
Llega el momento de erigir el Templo
que no tenga ni piedras ni palabras,
en donde todo el Universo exprese
con amor y alegría su plegaria.
Llega el momento de decir, callando,
con la ternura de la voz del alma,
el beso que jamás se ha dado nunca
y que siempre se asusta cuando hablas.
Jesús María Bustelo Acevedo
domingo, febrero 13, 2011
Voces
VOCES
Todos tienen la suya, los pájaros, las flores,
los ángeles, las olas, las piedras o las nubes,
y todos hablan claro, directo y sin palabras,
con esa voz paciente que aguarda que la escuches.
Y son voces que hablan como fuera del tiempo,
cambiando en cada instante sin que nadie las mude,
volando al infinito, durmiendo en sus fronteras,
llegando a todas partes aunque nunca se inmuten.
Más allá de las lenguas y todas sus palabras,
de lo que a los sentidos y sinsentidos une,
aquellas otras voces, en ti y en cualquier lado,
presentes e invisibles, aguardan que se escuchen.
Jesús María Bustelo Acevedo
Todos tienen la suya, los pájaros, las flores,
los ángeles, las olas, las piedras o las nubes,
y todos hablan claro, directo y sin palabras,
con esa voz paciente que aguarda que la escuches.
Y son voces que hablan como fuera del tiempo,
cambiando en cada instante sin que nadie las mude,
volando al infinito, durmiendo en sus fronteras,
llegando a todas partes aunque nunca se inmuten.
Más allá de las lenguas y todas sus palabras,
de lo que a los sentidos y sinsentidos une,
aquellas otras voces, en ti y en cualquier lado,
presentes e invisibles, aguardan que se escuchen.
Jesús María Bustelo Acevedo
domingo, enero 30, 2011
Tu Vestido
TU VESTIDO
Mujer, qué bien te queda ese vestido
con el que, desnudando mi mirada,
vistes mi corazón de desvaríos
eróticos y placentera magia.
Ojalá te vistieras con los besos
y las caricias que en mi pecho aguardan,
aunque te quedes muda entre mis brazos
sin tu hermoso vestido de palabras.
Mujer, qué bien te queda ese vestido,
¿te lo hicieron las musas o las hadas?
Me encanta cómo vuelas en tus versos
y me dejas el alma enamorada.
Déjame que me beba en cada sueño
tu desnudez vestida de palabras,
ven a mi nido y déjale a mis penas
un disfraz con las prendas de tus alas.
Jesús María Bustelo Acevedo
viernes, enero 21, 2011
Proclama
PROCLAMA
La pureza del alma se construye,
no se hereda de un tiempo vanidoso,
y se erige con ello el compromiso
de servir a tu prójimo,
apuntando con toda tu esperanza
no tan sólo a tu suelo y a tu entorno,
a quien vive a tu lado,
sino a los corazones más remotos.
Hoy que todo despierta a la alegría,
tanto que hasta envidiosa por el lodo
se agita la amargura hasta pudrirse
y extinguirse del todo,
llevad esta agua pura por el Mundo,
regad con vuestros labios amorosos,
dibujad en los nobles corazones
humanos vuestros cánticos armónicos,
y verá hasta el más ciego de los ciegos
todo este renacer esplendoroso.
Jesús María Bustelo Acevedo
viernes, enero 07, 2011
Dando Leña
DANDO LEÑA
Año nuevo, nueva leña,
que hay que mantener la hoguera
de un triste Invierno que sueña
convertirse en Primavera.
Jesús María Bustelo Acevedo
Año nuevo, nueva leña,
que hay que mantener la hoguera
de un triste Invierno que sueña
convertirse en Primavera.
Jesús María Bustelo Acevedo
jueves, diciembre 30, 2010
Extraterrestre
EXTRATERRESTRE
Parece como si fueras
de otro planeta,
como si estuvieras hecha
de otra pasta,
de barro de estrellas;
como si las alas
de los ángeles
hubieran dejado un hechizo
en tus suaves mejillas
que envolviera todo tu rostro de luz...
Parece como si fueras
extraterrestre,
demasiado tierna para la Tierra,
demasiado dulce para esta vida...
Y, sin embargo,
cuando te miro
todo se llena de tu belleza.
Jesús María Bustelo Acevedo
sábado, diciembre 18, 2010
Hola, soy nuevo
HOLA, SOY NUEVO
Muy buenas, soy nuevo, y hasta hace un momento
vivía en la noche de lo que no está
sujeto a este espacio y a su movimiento,
y siempre ignorando si amanecerá.
Saludos, soy nuevo, y no conocía
lo que poco a poco se ha de conocer,
las cosas que encierran la noche y el día,
el mundo del hombre y el de la mujer.
Soy nuevo y sin duda que el paso del tiempo
hará de mi vida lo que dé de mí,
y no habrá prodigio ni habrá contratiempo
que cambie la estrella que me trajo aquí.
Aquí serán mías la gloria, el infierno,
gozando la dicha, sufriendo el dolor,
y aunque ya esté fuera del vientre materno
llevaré en el alma por siempre su amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Muy buenas, soy nuevo, y hasta hace un momento
vivía en la noche de lo que no está
sujeto a este espacio y a su movimiento,
y siempre ignorando si amanecerá.
Saludos, soy nuevo, y no conocía
lo que poco a poco se ha de conocer,
las cosas que encierran la noche y el día,
el mundo del hombre y el de la mujer.
Soy nuevo y sin duda que el paso del tiempo
hará de mi vida lo que dé de mí,
y no habrá prodigio ni habrá contratiempo
que cambie la estrella que me trajo aquí.
Aquí serán mías la gloria, el infierno,
gozando la dicha, sufriendo el dolor,
y aunque ya esté fuera del vientre materno
llevaré en el alma por siempre su amor.
Jesús María Bustelo Acevedo
Etiquetas:
bebé,
criatura,
destino,
maternidad,
vida
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